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UPTC:  Un escenario electoral entre cortinas de humo

El alma mater por excelencia de los boyacenses, la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia – UPTC realizará la elección a la representación estudiantil por el Consejo Superior Universitario y el Consejo Académico este viernes 31 de marzo y sábado 1 de abril. 

Rayón encontrado en la universidad.

Se acerca, nuevamente, la elección a las representaciones estudiantiles del  Consejo Superior Universitario y el Consejo Académico en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia – UPTC. La jornada se realizará por el mecanismo tradicional de la papeleta en las instalaciones de la Institución, este viernes 31 de marzo y el sábado 1 de Abril.

En el desarrollo de las elecciones estudiantiles, causa extraña curiosidad los diversos hechos que, al paso del tiempo, se han naturalizado en los ejercicios de campaña de la UPTC, ejemplo, la estigmatización, el uso de la violencia, los ataques por redes sociales por medio de perfiles de dudosa procedencia, entre otros, que en definitiva enmarcan una guerra sucia por la búsqueda de una sola voz en el espacio máximo de gobierno y dirección de la Universidad. Lo anterior, denota el indecoro y la astucia de algunos sectores para lograr a como dé lugar el objetivo de ganar, en especial, la cereza del pastel, la representación al Consejo Superior Universitario. El CSU es espacio que como consagra la ley 30 de 1992, cuenta con nueve miembros entre los cuales, sólo 2 corresponden a los estamentos universitarios, estos directamente son  la representación de profesores y estudiantes. Por lo que se puede deducir que hay una mayoría definitoria que no siente ni reconoce el seno de la universidad, sus realidades y necesidades

Creativa respuesta por parte de la campaña estudiantil “La UPTC que queremos”

¿Qué entra en juego en las elecciones de la UPTC?

Las dinámicas de la universidad no son ajenas a las realidades que se vive como sociedad, diversos actores políticos, pocos  niveles de consecuencia, la mayoría inconsecuencia, los mismos juegos electorales, predominancia de lo individual sobre lo colectivo y donde la inmersión de la corrupción es clara. Según el Índice de Transparencia Nacional 2013-2014 revelado en el 2016, se señala que las Instituciones Públicas de la Educación Superior se encuentran en un nivel medio de corrupción en un 40 % y de Alto riesgo en un 65%, indiscretamente, la UPTC entra en el top 10 de Universidades con altos índices de corrupción, según Revista Semana.

Además, la UPTC representa un prepuesto equiparable con el de la Ciudad de Tunja, lo cual, representa para algunos sectores una buena parte del pastel, sin mayor control por los órganos pertinentes. Es así como los entes de dirección de las universidades se convirtieron en un terreno de la disputa política, no sólo para el caso de la UPTC, Revista Semana señala textualmente:

“Para tomarse el control de las universidades, los políticos, profesores o contratistas luchan por tener el manejo de los Consejos Superiores Universitarios, pues son los encargados de nombrar los rectores. En casi todas las instituciones de educación superior, los consejos están conformados por nueve delegados (…) En teoría, esa estructura debería asegurar cierta pluralidad e independencia, pero la realidad es distinta: muchos delegados terminan capturados por los gamonales y por quienes ya detentan el poder.

El método predominante para garantizar el control de la universidad es, además de tomarse el Consejo, cambiar las reglas de juego antes de cada elección de rector, amparado en la autonomía universitaria y en el poder casi absoluto del consejo. Así se garantiza la permanencia de un rector o se asegura que un solo candidato cumpla los requisitos de una elección. Un ejemplo es la UPTC. En medio de protestas estudiantiles, el pasado noviembre 2014 el Consejo cambió un artículo que permitió la reelección de Gustavo Orlando Álvarez. El delegado del gobierno nacional terminó por abstenerse, pues dijo que de lo contrario habría incurrido en un prevaricato.”[1]

Estos párrafos enmarcan un pleno ejemplo de la importancia de una voz y un voto en el Consejo Superior que sumen en la ganancia del terreno político de los sectores políticos que se disputan la conducción de la universidad, el departamento, el país, en pocas palabras son los que coloquialmente se les ha llamado “los mismos de siempre”. No es raro que para estas fechas aumente la guerra sucia, el señalamiento de campaña a campaña, la culpabilidad a la plancha que represente más peligro de victoria.

Lo insoportable y lamentable es que a un espacio académico donde ha de predominar la investigación, la generación de conocimiento, la apuesta por las nuevas formas y las nuevas ideas se consolide como el fortín para quienes piensan de una u otra forma dar pasos para conquistar el negocio educativo y concluir su privatización, escenario no lejano con las actuales reformas sistemáticas y progresivas a la educación, ejemplo, Sistema Nacional de Educación Terciaria.

Sin embargo, la actual coyuntura de la universidad sólo representa la punta del iceberg de las diferentes problemáticas de una universidad en crisis, las elecciones parecen una cortina de humo para ignorar realmente los problemas estructurales de nuestra universidad y fomentar un espíritu de apatía en ellas, en especial, en la organización y movilización de los estudiantes desde sus programas, facultades, seccionales y en general, generando ruptura y abismos en la unidad de una misma universidad.

La respuesta de la mayoría de los estudiantes no debe ser ignorar la importancia de este espacio, al contrario, acercarse, ser críticos de la realidad, sumarse colectivamente a una propuesta diferente que marque verdaderamente la diferencia, que respete el debate de las ideas. Apostarle a la organización de los estudiantes, su movilización con los demás estamentos y defender el carácter público, laico y autónomo de la Universidad; esto sólo será posible en la medida que las representaciones sean voces colectivas y fomenten el sentir de la comunidad para que desde nuestras fortalezas y debilidades construyamos la UPTC que queremos.

[1]Universidades: una crisis a punto de explotar. Revista Semana. 2014

 http://www.semana.com/nacion/articulo/universidades-una-crisis-punto-de-explotar/411398-3

11 fueron los estudiantes detenidos tras protesta por servicio de Transmilenio

En horas de la mañana, en el marco de las protestas de Transmilenio en el Portal el Tunal, 11 estudiantes fueron retenidos por la policía nacional, entre las cuales se encuentran tres estudiantes de la Universidad Distrital sede “La Macarena”, de la carrera de Pedagogía Infantil, identificadas como Diana Paola Castillo, Marcela Rodríguez y María Alejandra Peña, integrantes de la ACEU. Fueron trasladadas al CAI de Venecia, donde posteriormente fueron puestas a disposición de la Fiscalía en la URI Molinos, para su judicialización. Aún se desconocen los cargos que les quieren ser imputados.

Exigimos inmediata libertad de los y las compañeras, así mismo el cese inmediato de todo tipo de hostigamiento, intimidaciones y represión a la comunidad estudiantil.

¡LOS ESTUDIANTES NO SOMOS TERRORISTAS!